¿Qué es ese revuelo de tramitaciones paralelas de partes sustantivas de Mina Muga en los boletines de Navarra, Aragón y del Estado de los últimos meses?

Fuente: Plataforma unitaria en contra de las Minas de Potasa

Hace unas semanas, Juan del Barrio, miembro del Consejo Navarro de Medio Ambiente, publicaba un artículo en el que describía como se había hurtado a la ciudadanía navarra la participación efectiva en la tramitación de Mina Muga. Como Juan del Barrio indicaba, si la tramitación se hubiera realizado únicamente en Navarra el órgano consultivo hubiera organizado charlas, debates y una evaluación pública del proyecto, algo similar podría haber ocurrido en su organismo homólogo en Aragón, el Consejo de Protección de la Naturaleza. Sin embargo, ambos órganos garantes de la participación, no pudieron dar su opinión, valoración, evaluación o recomendaciones…

El informe pagado por la empresa y realizado por Dédalo Projects, no quiso entrar en evaluar qué grado de conocimiento se tenía sobre el proyecto antes de preguntar qué opinión tenían del mismo, al menos así reza su documento público y así se nos hizo saber a los asistentes en las reuniones de publicidad realizadas por dicha empresa en Sos o Sangüesa. Sin embargo, tras haber conversado con algunos de los entrevistados a pie de calle, resulta que la primera pregunta tenía que ver con esto, qué conocimiento se tiene de la mina y cómo se habían enterado de dicha información (ninguna de estas preguntas aparece en la memoria final de Dédalos). Con independencia de estos problemas menores que son obvios para cualquiera que quiera conocer un poco lo que es la participación pública y la democracia informada, dicho informe no hace sino confirmar lo evidente y obvio para cualquiera, que la tramitación se está realizando a puerta cerrada, sin información ni participación y con tretas y argucias, que algunos de nosotros, ya hemos denunciado como planes fantasma que nada tienen que ver con el expediente administrativo (confirmado recientemente por el propio Gobierno de Navarra). Sin embargo, estamos asistiendo a la vulneración sistemática de la participación pública ciudadana en las tramitaciones realizadas desde diciembre pasado, primero de una galería de investigación, entonces interpretada por muchos como el intento de la apertura encubierta de la mina sin los permisos preceptivos de los organismos ambiental y de minas, o la tramitación sistemática de partes consustanciales del proyecto sin la preceptiva información ambiental de las mismas.

Aunque algunos quieren ver en la evaluación ambiental, lo…. “verde” como Santos Cerdán definía la evaluación ambiental en la comparecencia de la Plataforma en el Parlamento de Navarra, nuestro ordenamiento va más allá. Entiende la coexistencia con nuestro entorno y la defensa de nosotros mismos, defendiendo el medio – ambiente- en el que vivimos. En esta evaluación ambiental, que aunque aún más cercenada desde la modificación de nuestro ordenamiento en 2013, se definen los aspectos favorables y los impactos para que, ante cualquier tipo de actividad, se genere aquella alternativa más sustentable (incluyendo explícitamente la alternativa 0). Usamos el término sustentable, por su incoherencia en la traducción al castellano como sostenible, como también Jordi Badía o Olivia Krueger calificaban “Minería sostenible como una expresión de intrínseca falsedad” o como “oxímoron retórico”.

La documentación sometida a información pública durante el verano de 2015, ha sido y es, la única información ambiental pública y accesible para la ciudadanía y donde los afectados e interesados han podido mostrar su opinión o denunciar impactos o errores en la evaluación del proyecto planteado por Geoalcali. Desde entonces, aunque nos vayamos enterando de rebote, hemos visto como la nueva bocamina se vestía de galería de investigación en un intento de sustraer a la ciudadanía el conocimiento del proyecto y los impactos asociados (Geoalcali ya no oculta que su galería de investigación es la nueva bocamina). En aquel momento, una construcción que implicaba la generación de una galería de más de 70.000 m3 de excavación, era tramitada como mera tarea de investigación como lo es una cata o una toma de muestras superficial. Esta historia no está resuelta todavía, ni de forma favorable ni desfavorable, duerme el sueño de los justos en algún cajón olvidado en la administración en Aragón, pero es evidente que de realizarse debería seguir los propios cauces de una actividad minera como es, y por tanto estar sometida a evaluación ambiental ordinaria; o en su caso, así esperado, que se realizara su evaluación dentro del proyecto Mina Muga, se incorpore dicha nueva bocamina y se realice la correspondiente información pública de todo el proyecto con las interacciones que tiene con el resto de los impactos asociados a la propia mina. Porque, si nos hemos de preguntar, ¿no es consustancial a una mina la entrada a la misma?

Otro caso, como el anterior, se está urdiendo con la tramitación de las líneas eléctricas y otro tipo de actuaciones que tienen que ver con la tramitación energética de la zona. En el proyecto original, existían líneas eléctricas y también alternativas para ser evaluadas. Sin resolución sobre las mismas, Geoalcali se ha permitido elegir entre sus alternativas y modificarlas según intereses particulares. El problema fundamental no es éste, lo llamativo es realizar una tramitación paralela en otra administración indicando que la exposición pública en materia ambiental ya se realizó el pasado año durante la exposición general del proyecto.

La empresa podrá decir que sus líneas estaban en el proyecto, y de por si se llamaban igual, pero primero une puntos desconocidos mientras no exista permiso de cómo terminará siendo la mina, las instalaciones industriales o si realmente habrá mina (¿qué sentido tiene tramitar algo de origen, destino y desarrollo desconocido?) y segundo, hurta a la ciudadanía la posibilidad de informarse cuando llamándose igual se tramita de forma diferente en origen, destino, recorrido y características de lo informado previamente. El ejemplo más claro son las tramitaciones de la nueva boca mina, previamente galería de investigación y ausente en el expediente informado ambientalmente el pasado año, en el que no sólo ha cambiado la bocamina, sino que también han cambiado, obviamente, las líneas eléctricas que la dotan de energía. La subestación eléctrica podrá seguir llamándose Santa Eufemia, como lo hacía en el proyecto original, pero se encuentra ahora en un lugar diferente que incluso deja sin sentido su propio nombre, antes estaba en Santa Eufemia, ahora está en otro lugar que nadie llamaría así.

Para muestra, como suelen decir, un botón, incluimos un gráfico con la localización de la bocamina en el proyecto original, y la posición actual, y por tanto el cambio asociado de las líneas eléctricas. Hace unas semanas, en este mismo blog, indicábamos en una entrada que evaluaran ustedes las más de 70 diferencias entre el proyecto original informado públicamente y el que ahora conocemos por trámites diferentes a la exposición pública ambiental, pero si querían más pistas, en el siguiente gráfico están los cambios principales de la tramitación realizada estos últimos días, y que recordando las sospechas de Eduardo Santos de hace unas semanas, se ha realizado con agosticidad y alevosía.

Volviendo al título de esta entrada, sobre a qué se debe el revuelo de las tramitaciones paralelas en administraciones distintas de proyectos diferentes y sin haberse informado públicamente, la contestación es una incógnita, pero lo que está claro es que es una treta bien definida para seguir hurtando a la ciudadanía de Navarra y Aragón la posibilidad de participar activamente en el devenir del futuro de sus territorios. Recordando las palabras del vicepresidente Ayerdi que exigía a Geoalcali realizar una tramitación impecable, con pulcritud y desde una perspectiva ambiental y social, parece que en este tema no se están cumpliendo las mínimas exigencias de intentar hacer las cosas bien, o que al menos, lo parezcan.

diferencias_proyecto

Comparativa entre la localización de la bocamina y subestación eléctrica de Santa Eufemia en Santa Eufemia, y nueva localización con el mismo nombre de la nueva bocamina (galería de investigación) y subestación eléctrica asociada. Gráficos obtenidos de la documentación sometida a exposición pública del Proyecto Mina Muga y de la tramitación de la subestación eléctrica de Agosto de 2016 (Expediente A.T. 047/2016).

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s